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martes, 3 de noviembre de 2015

Capítulo 5- Maldad oculta

No podía creer lo que estaba viendo, el miedo la paralizó y no conseguía balbucear ninguna palabra más.

Hikari: ¡¿A qué esperas?! ¡Ve a por ella! -instó por detrás de ella al ver que no se movía.
Misaki: ¡No puedo! ¡No consigo mover mi cuerpo!
Hikari: ¡Muévete!

Al final, Misaki pudo correr en dirección a Tris. Su mejor amiga se estaba ahogando en el río mientras era arrastrada por la fuerte riada. Sin pensárselo dos veces, se lanzó al agua y nadó hacia Tris. Ella logró alcanzarla y tiró con todas sus fuerzas hasta conseguir llevarla a la orilla. Una vez allí, Misaki intentó hacer que Tris entrara en calor mientras le frotaba por la zona pectoral.

-¡Tris! ¡Contéstame por favor!

Tris estaba inconsciente. Suponiendo que había tragado agua, intentó que escupiera todo el agua que tuviera en los pulmones. Tras unos minutos reanimándola, Tris escupió bastante agua del interior de su cuerpo. Una vez expulsado el agua, Misaki le frotó su zona pectoral para que entrara en calor.

-¡Tris! ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué estabas en el río?

-Poco a poco Misaki… qué bien que hayas venido… -respondió entre tosidos.

-¿Quequequé hacías en el río? Es decir, ¿cómo has caído al río? ¿Y Alice? ¿Dónde está Alice? -preguntó atropelladamente mientras no dejaba de abrazarla.

-No lo sé. Volvía a casa junto Alice que no llevaba paraguas y ella mencionó lo rápido que iba el río. Se acercó al borde y yo me acerqué a ella con el paraguas para que no se mojara. En un momento dado miré hacia abajo para observar mejor la fuerza del agua y cuando miré en dirección a Alice, ya no estaba. La estuve llamando pero no aparecía por ningún sitio. Después, alguien me empujó por el bordillo del puente.

-¿Que alguien te empujó al río? ¿Quién ha sido? ¿Estás segura de que Alice no está por aquí?

-No sé quién ha sido. Estaba de espaldas cuando me empujaron y no vi a Alice.

-Bueno, será mejor que vayamos a mi casa. Si tu madre te viera así, le daría algo -dijo mientras la ayudaba a levantarse.

Misaki llevó a Tris a su casa para que pudiera descansar y cambiarse de ropa. Cuando se hubo dormido en su cama, ella llamó a la madre de Tris para avisarle de que aquella noche dormiría en su casa. Se acercó hasta su cama, donde dormía placenteramente Tris, como un bebé. Se sentó en la cama y se limitó a observarla.

-¿Cómo está? -preguntó Hikari después de aparecer al lado de Misaki.

-Bien -susurró para no despertarla-, tan sólo ha sido un susto y por suerte no le ha pasado nada grave. Esperemos que no coja un resfriado.

-¿Qué pasa con Alice?

-No tengo ni idea de dónde puede estar. La he llamado al móvil y no contesta. Tris fue la última en verla. Creo que…

-¿Ahora me crees? -dijo con cara de “te lo dije”.

-Puede ser. Ya veremos mañana qué dirá… -respondió cambiándole el rostro completamente- Le podría haber pasado algo… -y tocó el cabello corto de su adormilada amiga.

-Buenos días -saludó Tris asustando a Misaki en la cocina.

-Buenos… días -bostezó.

-¿Qué te pasa? ¿Cómo es que tienes tanto sueño? -preguntó sentándose a su lado.

Misaki se levantó y preparó el desayuno. Después de servirlo y sentarse, contestó:

-Nada, esta noche no he podido descansar mucho. Te quejabas bastante.

-¿Te he despertado? Lo siento, cuando duermo no sé lo que hago…

-No te preocupes. Yo también hago lo mismo que tú cuando duermo. Tenías un poco de fiebre durante la noche por eso te has quejado.

-¿Fiebre? -y se tocó la frente-. Pues ahora no tengo…

-Eso es porque me he dejado la vida intentando que no te subiera más -añadió pícaramente Misaki.

-Oh, lo siento. Perdona por haberte dejado la noche en vela, con lo cansada que estás…

-No pasa nada. ¿Estás mejor? -y ella asintió.

-¿Sabes algo de Alice? -preguntó provocando que la cara de Misaki se ensombreciera y se pusiera tensa.

-No lo sé. Intenté contactar con ella ayer pero no me cogió el teléfono…

-Qué raro. Bueno, a ver si la vemos hoy... -y dicho esto, fue a cambiarse.

-Sí, a ver si la vemos hoy… -repitió ensombreciendo aún más la cara.

Las dos se arreglaron y fueron al instituto. Al entrar al recinto escolar, todos las miraban mientras cuchicheaban a sus espaldas. Eso hizo que se extrañaran bastante, ¿por qué se reían y callaban al momento cuando las veían?

-¿No es esa…? -escucharon decir una chica a otra.

-¡Sí, es esa…! -comentaba otro.

-¿Qué pasa? ¿Por qué nos miran así? -susurró Misaki a Tris. Pero ella se encogió de hombros.

No le dieron más importancia e hicieron caso omiso a los susurros. La misma escena se repitió en los pasillos del instituto y también sucedió cuando abrieron la puerta de su clase y entraron.

-Mirad, es ella. ¿Cómo se puede atrever a venir? -comentaban sus compañeros.

Las dos se sentaron en sus asientos sin entender nada y Alice no había venido a clase. Durante las clases se enteraron de que Alice había vuelto a su clase a petición de ella. Además de que sus compañeros ya no las trataban igual que antes, sobre todo a Tris, que siempre se reían por debajo. Ya cansadas por el silencio burlón de sus compañeros, Tris fue a averiguar lo que sucedía.

-¡¿Pero qué es este cuchicheo?! -gritó después de que sonara el timbre del recreo- ¡¿Se puede saber qué está pasando aquí?!

Algunos soltaron risitas burlonas y un chico escuálido preguntó vacilón:

-¿Es que aún no te has enterado?

-¿Enterarme de qué? -preguntó mientras se dirigía al grupito de alumnos.

-Pues de esto -y todos dejaron que la castaña se acercara a contemplar lo que estaban viendo.

Tris miró y puso cara de espanto. Abrió los ojos como platos y se quedó de piedra. No podía creer lo que estaba viendo. Sus ojos empezaron a humedecerse y su cuerpo empezaba a rabiar. Apartó a los chicos de su camino y se marchó fuera de la clase acompañada de un coro de risas.

-¡¡Tris!! -dijo levantándose de su silla- ¿Qué ha pasado? ¿Por qué ha salido corriendo?

Se dirigió al grupo y miró lo que había visto Tris. Tuvo la misma reacción que su amiga y salió tras ella. Cuando Misaki la encontró, estaba hablando con Alice y con varias chicas más; después de reponerse de la sorpresa inicial por la presencia de Alice con esas otras chicas, fue al lado de su mejor amiga.

-¡¿Cómo has podido?! -gritó Tris encarándose con Alice.

-Oh, venga, tampoco es para tanto -respondió maliciosamente.

-¡¿Que no es para tanto?! -montó en cólera la chica.

Tris estaba furiosa, muy enfadada con Alice. En aquel momento la odiaba, la odiaba con toda su alma. Mientras Tris le gritaba a Alice, ésta sonreía estúpidamente y hacía caso omiso a sus palabras. Alice estaba satisfecha de su trabajo; sí, lo había hecho muy bien. Había grabado a Tris en ropa interior cuando estaba por su casa una vez que fue con ella (Tris tenía la manía de quedarse con un pantalón corto y una camiseta interior al llegar a casa), cantando y haciendo tonterías; después subió el video a Internet el mismo día en que la empujó por el puente.

Misaki miraba impotente la escena. No se podía creer que Alice llegara a ser tan mala y retorcida. De pronto, una imagen se le pasó por la mente y su rostro cambió completamente.

-¿Fuiste tú? -preguntó más seria que nunca.

-¿Qué? -preguntó pasando olímpicamente  de Tris, que le continuaba gritando.

-Que si fuiste tú quien empujó a Tris.

-¡Ja! ¡Tenías que haberla visto! -se mofó Alice- ¡Ni siquiera sabe nadar! Qué inútil…

Al escuchar eso, Misaki fue directamente hacia la chica y le clavó una bofetada que la tiró al suelo. Alice se llevó la mano instintivamente al lugar donde le había abofeteado mientras caía al suelo.

-¡¿Pero qué haces idiota?!

-¡¡Como lo vuelvas a hacer te enteras!! -tronó Misaki mientras le lanzaba una mirada letal.

-Uuuhhh, vaya, la lolita se ha enfadado, mira qué miedo -dijo mientras fingía llorar.

-¡Cállate! -gritó Misaki mientras iba hacia la chica dispuesta a darle de hostias.

Las amigas de Alice fueron a retenerla. Después del forcejeo, Misaki logró empujar a las chicas y dirigirse a Alice, pero alguien le retuvo por la cintura.

-Déjalo Misaki… -suplicó Tris- No vale la pena… Con esa bofetada es más que suficiente.

-¡¿Que no vale la pena?! ¡Estuvo a punto de matarte!

-Vámonos Misaki, por favor…

-Está bien… -cedió después de mirar los ojos de la castaña. Después, miró una vez más a Alice y dijo-: Como te acerques a nosotras, te arrepentirás toda tu vida…

-¡Nos vamos hija! -gritó desde el salón.

-¡De acuerdo! ¡Que os lo paséis muy bien! -respondió Alice desde su cuarto.

Después de escuchar el ruido de la puerta principal cerrándose, Alice se puso sus cascos y empezó a escuchar música en su pequeño portátil rosa. Media hora después dejó de escuchar música y se puso a mirar vídeos. Tras ver otra vez el vídeo que le había hecho a Tris, se rió mientras se felicitaba por el buen vídeo que había hecho. Habían pasado tan sólo 2 días desde que lo había colgado y ya había llegado al medio millón de visitas y provocado un terremoto de comentarios.

Se levantó de la cama para ir a la cocina cuando un dardo alcanzó su cuello, provocando que cayera dormida al instante. Había luna llena y hacía viento. La ventana de Alice estaba abierta de par en par, dejando que una silueta situada en el bordillo de la ventana, la observara siniestramente.

Uuuuh... ¿quién será? ¿le pasará algo a Alice?

Besos y hasta la proxima! ^^


2 comentarios:

  1. Ay, me encanta esta parte❤ aunque debería matarla yo *-*

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    1. Jajja, a mí también me encanta ^^ No, que tú se supone que eres buena xD
      Besazos onee-chan! <3

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